La procesionaria del pino
La procesionaria del pino es un insecto que puede causar graves daños en animales y personas si éste tienen contacto con éstas. Las orugas procesionarias, poseen un sofisticado sistema defensivo compuesto por innumerables pelos espinosos que contienen Thaumatopenia, una sustancia fuertemente urticante e irritante.
En los pinos hay como unas bolsitas colgadas. Estas bolsitas al llegar la primavera, suelen caer al suelo. De ella sale la procesionaria del pino. Son una especie de gusanos que suelen ir uno pegado al otro en fila india. Cuando nuestro curioso animal, jugando, o por simple curiosidad lame dichos animales, la reacción alérgica y necrótica es tal que puede producirse en muchas ocasiones la muerte del animal si no se actúa, rápida y enérgicamente.
Los síntomas de la intoxicación en las personas y los animales son: dolor, inflamación de la zona afectada, hipersalivación, prurito facial, lengua inflamada, vómitos, espasmos y disnea. La lengua, a medida que transcurren los dias, puede necrosarse y desprenderse parcialmente.
Es necesario administrar sustancias antibióticas y antiinflammatorios para evitar la gangrena total de la lengua. Evidentemente, el animal no va a poder alimentarse de una manera normal, con lo cual deberá tomar sustancias líquidas o muy blandas al principio para posteriormente ir cambiando la alimentación a sustancias sólidas.
De forma preventiva, durante la temporada de procesiones por parte de las orugas, hay que evitar que los perros se desplacen alrededor de pinos donde se observan nidos de procesionaria en las ramas.
